Limpieza Hepática


Limpieza HepáticaLa Limpieza Fisiológica y Hepática:

Gracias a la teoría de las transformaciones del ki hemos comprendido que todo el ki (energía) que generamos a través de los alimentos y la respiración se almacena en el hígado antes de pasar a los canales energéticos, con lo cual, el hígado se convierte en el órgano clave. Si nuestro hígado está sucio (y eso es lo normal en los mayores de 25 años), el ki no va a fluir con la misma calidad…

El hígado es el segundo órgano en complejidad después del cerebro y el segundo en tamaño después de la piel. Cumple más de 500 funciones esenciales en el organismo: como la limpieza de todos los tóxicos que pasan por nuestro cuerpo, la creación de proteínas humanas a partir de las proteínas vegetales o animales, la digestión de las grasas, la creación de bilis, regulación del metabolismo, incluso puede bombear sangre con la ayuda del diafragma y ayudar al corazón….  A nivel emocional el hígado es responsable de la ira, los enfados, la irritabilidad y la frustración.

El hígado se ensucia fácilmente sólo por el proceso natural de funcionamiento, por eso todas las personas mayores de 25 años, por muy buenos hábitos alimenticios que tuviesen, tendrían el hígado sucio. Aunque esta suciedad aumenta por el consumo de alcohol, la ingesta de fritos, las grasas animales, el uso de drogas y medicamentos, comer en exceso o entre horas, los enfados…

La suciedad del hígado es una mezcla de colesterol y bilis coagulada que forma piedras (cálculos biliares) y obstruyen los conductos hepáticos. La mayoría de estas piedras, al estar compuestas de grasa no se detectan mediante radiografías o ecografías, aunque muchas de ellas se solidifican y pasan a la vesícula (donde sí son detectables).

Con un hígado sucio, todas sus funciones se ven mermadas, por eso el hígado tiene la capacidad de crecer conforme se va ensuciando, de manera que se distiende y aumenta de tamaño.

Desde el punto de vista de la salud parece obvio que, si los órganos excretores no pueden hacer su trabajo, la suciedad se acumulará en nuestro cuerpo y eso es un foco de infección que atrae a virus, bacterias y parásitos. Si no sacamos la basura de nuestra casa, pronto nos colonizarán todo tipo de insectos. Por eso si el hígado, los riñones e intestinos, que son los principales órganos excretores, están limpios y pueden hacer su trabajo, casi con toda garantía el resto de los órganos funcionará perfectamente y el sistema inmunológico podrá hacer frente a cualquier invasión.

Hay quien mantiene algunas nuevas teorías que incluso sostienen que enfermedades como el cáncer son una respuesta de supervivencia del organismo ante un entorno interior tóxico. Las células mutan para adaptarse a los tóxicos, lo que quiere decir que si no generásemos el tumor, moriríamos mucho antes. No sabemos si estas teorías son ciertas o no, pero sí responden al sentido común y dan una nueva visión sobre la enfermedad.

El cometido del cuerpo es la supervivencia, estamos programados para seguir viviendo pase lo que pase. El cuerpo tiene sus mecanismos para el desarrollo y el mantenimiento de la salud, al igual que el resto de los animales, pero no siempre dejamos que la naturaleza haga su trabajo. No siempre le damos al cuerpo lo que necesita y al contrario, en esta sociedad somos especialistas en atiborrar el organismo con sustancias que son perjudiciales y hacer cosas que no nos favorecen.

Por ejemplo, si no descansamos lo suficiente el cuerpo responderá con la sensación de cansancio. Esa sensación nos dice que nuestras reservas de energía están agotadas y debemos irnos a dormir. Sin embargo, nos tomamos un café y seguimos trabajando. El café no genera energía, sino que hace que nuestro cerebro no perciba la sensación de cansancio, por lo que cuando pase el efecto de la cafeína estaremos más cansados que antes. Si este tipo de cosas la hiciésemos de vez en cuando, no pasaría nada, el problema es que son situaciones cotidianas.

De esa manera se genera la enfermedad. La enfermedad es una llamada de atención del cuerpo que nos dice que algo no está funcionando naturalmente. Es un recurso para que veamos qué pasa y le pongamos remedio, por eso siempre se desarrollan primero unos síntomas y si no les hacemos caso, o los tapamos con medicamentos sin llegar a su causa, podríamos generar enfermedades más graves.

La salud no es por tanto, una lotería, algo que nos viene del cielo y por lo que tenemos que rogar cuando pedimos un deseo. Somos responsables del funcionamiento de nuestro cuerpo.

Lo primero que podemos hacer por nuestra salud es limpiar algunos órganos esenciales. Después debemos ir desarrollando hábitos de vida más saludables, pero sobretodo, lo más importante en el mantenimiento de la salud es escuchar nuestro cuerpo, atender sus necesidades, y observar qué nos están queriendo decir nuestras enfermedades y síntomas.

Comenzaremos con la limpieza más sencillas para ir incorporando poco a poco a nuestros hábitos el proceso de limpieza, para ir acostumbrándonos a los procedimientos y a los resultados.

Limpiar el hígado:

Durante una limpieza de hígado podemos experimentar “Crisis Curativas”. La principal crisis del hígado es emocional y tiene que ver con la ira y la irritabilidad. Quizás nos sintamos un poco más irritables o nos enfademos con más intensidad o frecuencia. Puede suceder o no, en cualquier caso, no hay que preocuparse por ello, sino que, si se dan, hay que ser consciente de que es por efecto de la limpieza y no darle más importancia.

El camino de las limpiezas también es un camino de autoconocimiento.

La limpieza que proponemos tiene seis fases y puede repetirse el ciclo de seis fases todas las veces que queramos. Es una limpieza sin contraindicaciones, todas las personas pueden beneficiarse de ella…

 PRIMERA FASE: Un mes de duración.

  • Un Limón exprimido mezclado con agua templada, la tomamos 15 minutos antes de cada comida, 3 veces al día durante 15 días.
  • Una Infusión de boldo, cardomariano y diente de león. La 15 minutos antes de cada comida, 3 veces al día durante uno o dos meses.

Ahora vamos a seguir con un ciclo de cuatro limpiezas con distintos productos.

SEGUNDA FASE: Dos meses de duración.

En cualquier herbolario podrás comprar ampollas de jugo de rábano negro. Y la limpieza consiste en tomar ampollas de jugo de rábano negro con estómago vacío:

  • 3 veces (3 ampollas) al día durante 10 días. Una en ayunas.
  • 2 veces (2 ampollas) al día durante 20 días. Una en ayunas.
  • 1 vez al día durante 30 días (1 ampolla). En ayunas.

TERCERA FASE: Un mes de duración.

También en herbolarios puedes encontrar botellas de jugo de NONI que suelen ser de un litro.

  • La limpieza consiste en tomar una cucharada sopera de jugo de noni en ayunas.

CUARTA FASE: Un mes de duración.

Adquirir en cualquier herbolario una botella de jugo de Aloe vera Barbadensis. Los hay de distintas calidades, y tamaños. Con un litro, tendrás suficiente para un mes. Y la Limpieza consiste en tomar una cucharada de jugo de aloe vera en ayunas.

QUINTA FASE: Diez días de duración.

Adquirir levadura de cerveza líquida, que podemos comprarla en herbolarios, pero una opción muy recomendable es comprar un kit de preparación casera de cerveza y tomar la levadura resultante del proceso… Esta es una levadura viva de extrema calidad (la que venden en herbolarios ha de estar pasteurizada para poder ser comercializada con lo que parte de sus cualidades beneficiosas se pierden). Si podemos hacerla en casa, estupendo, si no, la compraremos ya hecha.

  • La Limpieza consiste en tomar un vasito pequeño de levadura de cerveza líquida en ayunas durante diez días.

Limpieza de Riñones

SEXTA FASE: Un mes de duración.

Esta fase es para los riñones y las vías urinarias. Durante las limpiezas hepáticas, parte de las toxinas se expulsan a través de los riñones, por lo que es necesario ayudarles un poco con una limpieza específica para ellos.

  • La limpieza consiste en tomar un chupito en ayunas de jugo de arándano rojo.

Una vez terminado el ciclo de seis fases, podemos repetirlo completo las veces que queramos…

Nota: Si necesita un tratamiento o diagnóstico médico, visite a un profesional de la salud y como tratamiento complementario, puede recibir terapias naturales, que en ningún caso sustituirá la opinión de un médico.